En la monumental ciudad de Trujillo, cuna de descubridores, se alza este hermoso Hotel sobre el antiguo convento de Santa Clara conservando el ambiente de paz y sosiego que le imprime su estructura conventual.
En su interior destacan dos hermosos claustros, uno de ellos renacentista con arcos y columnas; el segundo proporciona al conjunto una nota de luminosidad que embellece el entorno.
Ideal para el descanso, el ocio y el trabajo, el Hotel cuenta con estancias y detalles de carácter monacal, salones amplios, tranquilos y agradables, habitaciones nobles en las que prima la madera y un bar-cafetería situado junto al luminoso claustro del Parador.